viernes, 30 de diciembre de 2016

Un museo perdido y una historia olvidada: Palmillas en Yanga Veracruz

Por Felipe Galán

El centro de Veracruz guarda muchos secretos, uno de los tantos municipios que conforman esta amplia región es el de Yanga, situado a 20 minutos aproximadamente de la ciudad de Córdoba, además de que le debe su nombre a un personaje quien representa la histórica lucha por la liberación de las comunidades afro caribeñas, quienes fueron esclavos durante la colonia, este lugar está rodeado de zonas arqueológicas y ruinas de viejas haciendas azucareras que actualmente en su mayoría se encuentran perdidas y atrapadas por el tiempo.

En la localidad de Palmillas en el municipio de Yanga, se encuentra un museo que guarda apenas una parte del rico patrimonio arqueológico de la región y que pertenece al Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Veracruz, que es muy poco visitado y en esencia desconocido para la gran mayoría de la población de todos los municipios de la región; habitantes de las ciudades de Córdoba, Orizaba, Cuitláhuac, Tezonapa, Fortín, Omealca, desconocen de la historia y arqueología de la zona, e ignoran que a pocos minutos de casa se encuentra este interesante, bello pero olvidado y triste museo. Situado en el kilómetro 18.5 de la carretera federal Córdoba- Veracruz y a escasos 5 minutos de la cabecera municipal de Yanga (San Lorenzo de los Negros), el pequeño museo inaugurado en la primera década del nuevo siglo, cuenta con piezas que durante más de 50 años resguardó en su casa el señor Daniel Cid Villagomez oriundo de Palmillas.


Foto 1: "Disco solar" principal pieza que expone el museo de Palmillas


He visitado este museo desde el año en que fue inaugurado y en todas mis visitas la característica es su soledad, ya que muy poca gente asiste a sus salas, tristemente su museografía sigue siendo la misma de aquel año en que abrió sus puertas, las piezas continúan en el mismo espacio y carece de información básica que explique a sus posibles visitantes la importancia no solo de la zona arqueológica de Palmillas que se encuentra a pocos metros de donde está el museo, sino de todos los asentamientos prehispánicos que existieron alrededor, de las haciendas azucareras y de la historia sobre las poblaciones de origen africano y caribeño que se asentaron en muchos poblados y antiguas villas durante los siglos XVI y XVII.

En la primera sala se encuentra una fotografía aérea que señala en colores a sitios donde los arqueólogos han ubicado montículos y antiguos poblados, pero se carece de mayor información, apenas si se expone en un cartel (que no ha sido actualizado) las etapas y una breve cronología de la región central de Veracruz y su arqueología. Por la información expuesta, quien visite el museo tendrá apenas una pobre idea de la cantidad de sitios arqueológicos que tiene el centro de Veracruz, a pesar que es bien sabido en el medio académico y científico, que se han hecho trabajos arqueológicos desde hace muchos años y que en la actualidad existen arqueólogos trabajando e investigando, sin embargo si algún curioso trata de obtener información sobre la historia y arqueología de la región, muy poco encontrará a la mano y tendrá que trasladarse a los centros estatales y nacionales para conseguir la bibliografía sobre arqueología veracruzana que sí existe.

Foto 2: El museo de Palmillas

Las piezas expuestas son ricas y variadas, particularmente el llamado “disco solar” que se expone en el museo y del que no se encuentra mayor información, a pesar de su belleza y su segura importancia, lo mismo el museo expone antiguos instrumentos musicales, figuras femeninas, personajes decapitados, puntas de flecha entre muchas otras piezas, lo que no se muestra para un posible público no familiarizado con el lenguaje técnico de los arqueólogos es su significado, su temporalidad y el lugar de procedencia de las piezas, muy poca información se muestra sobre la zona arqueológica y mucho menos detalles de la vida cotidiana de los antiguos habitantes.

Existe una sala en el museo, que pretende resaltar la importancia de la llamada “negritud” en la región, donde se muestra un mapa sobre el Cantón de Córdoba, sin ampliar la información y apenas unas pocas piezas que dan a entender que en toda esta amplia zona hubo haciendas azucareras, de las que a pesar de que sí existe bibliografía y estudios históricos sobre ellas, en el museo no se encuentra mayor detalle, excepto una copia del acta de fundación de la Villa de San Lorenzo de los Negros en noviembre de 1630, que el ya fallecido historiador local Aquileo Rosas rescató del archivo municipal de Córdoba y que es un documento de gran valor histórico, ya que da una idea del importante proceso que se vivió y de los seguros conflictos que se dieron entre las villas de españoles fundadas en los ya lejanos años de principios de 1600. El que la Corona española haya cedido en la fundación de una Villa de Negros, resulta ser un pasado poco explorado y da pistas para realizar nuevas investigaciones al respecto.

Finalmente es de resaltar que se exponen unas pinturas recientes sobre la historia del mítico Negro Yanga tanto a la entrada como a la salida de este pequeño museo, y que valen la pena que la población no solo de la región sino de todo México conozca, pues indudablemente representan las luchas históricas por la liberación y que deben ser referentes para entender la discriminación y el racismo que se ha padecido en México, tanto en su época de país independiente como en su largo y poco conocido periodo colonial.


Foto 3: Pintura que resalta la importancia de la historia del negro Yanga

Los museos regionales son un patrimonio histórico que los mexicanos debemos aprovechar, visitar, admirar, disfrutar y difundir, es necesario que en el caso de los museos como el de Palmillas hagamos un esfuerzo por darlos a conocer e invitar a la población a que los visite, pero también es necesario hacer un llamado a las autoridades y a los funcionarios de museos como este, a que hagan un esfuerzo por mejorar la información y la didáctica de museos, ya que son espacios desaprovechados y poco visitados, a pesar de su belleza e importancia.

El museo de Palmillas cuenta con una bonita área que podría aprovecharse mejor, cuenta con una zona de palapas, espacios donde podrían entre muchas cosas realizarse eventos no solo de índole académica, sino de divulgación histórica y arqueológica en bien de las comunidades de la región y sobre todo que las poblaciones infantiles y juveniles se interesen por su historia. A unos pasos de la zona arqueológica se encuentra una escuela, es necesario que tanto profesores, autoridades y funcionarios del INAH se involucren para darle más vida al museo, que es una joya perdida en la carretera entre Córdoba y el puerto de Veracruz, que además es una de las rutas culturales, políticas y comerciales más antiguas no solo de México sino de toda América, la invitación es a la población del Centro de Veracruz y de todo México a visitarlo…


fotos 4,5,6,7,8 y 9: Réplica de un molino, copia del acta de la fundación de la Villa de San Lorenzo de los negros, personaje decapitado y la esclavitud de población negra en la región, palapas e interior del museo.

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